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Yo tampoco tengo TikTok y no es el fin del mundo.

  |   Esa Maldita Felicidad

Buscando inspiración sobre de qué hablar en el día internacional de la juventud se me ocurrió acudir directamente a la Pacha Mama de la misma: Juventud Infinita” de Novedades Carminha. Si no lo saben ellos… ¿entonces quién?

 

Total que me puse el Spotify y me lo escuché de pe a pa. Algunas cosas sí me quedaron claras: la noche está que arde (o me tiro al río), la fiesta es bailar muuuuy tropical y cuando suena Julio Iglesias…  pero ser joven tiene que ser más que eso. ¿No? ¿¡NO!?

 

Según las Naciones Unidas somos 1200 millones de jóvenes de 15 a 24 años. Tampoco quiero entrar en el debate de a que edad dejas de ser joven: la ONU dice 24 años, mi abuela de 76 le llama “chica” a sus amigas de 65… en fin.

 

Lo que sí es cierto, es que hay personas más jóvenes que otras, y en muchos casos estar en los extremos suele salir más mal que bien. 

 

Los estudiosos nos dicen que un buen generación Z debe ser:

Independiente, reflexivo, de mente abierta, responsable, determinado, competitivo, aventurero, con una sexualidad abierta, curioso pero cauto, poco fumador, poco bebedor, no sale mucho de noche, estudia más, es familiar, activista y¿Tener TikTok? (No tengo TikTok y PortAmérica está bastante lejos de tenerlo)

 

Sobra decir que no todos somos así y estar a la altura de las expectativas puede ser cuanto menos… difícil. También está el otro extremo de la balanza, que piensa que porque naciste en el 00, 01, 02… no sabes de dónde viene la leche o los huevos.

 

Parafraseando a Yung Beef “¿ahora qué hacemo’?¿Nos matamo’?

 

No hace falta llegar a esos extremos. Como para casi todo el chef Kiko Martins tiene la receta perfecta. Y nos la dio en exclusiva en #EsaMalditaFelicidad. Toma nota, es muy sencilla:

 

“Tenemos que ser más proactivos en la forma de hablar con los jóvenes, y aquí (en PortAmérica, en las Rías Baixas) yo pienso que es un lugar único para comunicar los valores de la vida, los valores de la cultura, de la naturaleza, de la tradición gastronómica. Del cuidado con todo lo que es plástico, con todo lo que es poco sustentable. 

La gran formación del futuro, para mí, no es dentro de una universidad, no es dentro de una escuela, solamente es en espacios como este. Si aquí hacemos del distinto y del diferente la gente se involucra y quiere hacer más.»